La papada es una de las preocupaciones estéticas más frecuentes y no siempre está vinculada al sobrepeso o a la edad. Factores como la postura, la flacidez muscular y el paso del tiempo influyen en su aparición, incluso en personas delgadas. Frente a esto, cada vez más especialistas destacan la importancia del movimiento y la constancia para mejorar el aspecto del cuello y el rostro.
Cuántas veces por semana hacer ejercicios de fuerza para adelgazarExisten ejercicios simples, que pueden hacerse en casa y sin equipamiento, enfocados en activar y fortalecer los músculos de la zona. ¿Cuáles son y cómo realizarlos correctamente? Seis movimientos puntuales prometen convertirse en aliados para reducir la papada y mejorar la armonía facial.
Cómo disminuir la papada con seis ejercicios fáciles de hacer en casa
Estiramientos de cuello. Los estiramientos que hacen los deportistas antes o después de entrenar también pueden ser útiles para tonificar la zona. Además, podrían ayudar a descontracturar cuello y espalda: sentarse con la espalda recta y los brazos a los lados del cuerpo, estirar el cuello hacia arriba tanto como podamos, girar el cuello con cuidado hacia uno de los lados y trata de mantener la posición unos cuantos segundos. Por último, regresar a la posición inicial y realizar el ejercicio hacia el lado contrario. Se pueden hacer 10 repeticiones.
Movimientos con la lengua. Se puede hacer en cualquier lugar y pasar desapercibido. Quizás al principio resulta difícil, pero después de ponerlo en práctica seremos capaz de llegar a dominarlo: con la boca cerrada, mover la lengua en círculos y, con ella, tratar de tocar el paladar superior e inferior. Realizar de 10 a 15 repeticiones, tres veces al día, todos los días.
Masticar chicle. Este ejercicio es simple, solo hay que masticar chicle dos o tres veces al día procurando de que sea sin azúcar. Al masticar, el movimiento trabaja una gran cantidad de músculos de la cara y el cuello.
Ejercicio de las vocales. Decir las vocales de forma exagerada, de modo que la boca quede lo más abierta posible, tratar de mantenerla así unos segundos, repetir este ejercicio cinco veces seguidas, como mínimo, dos veces al día.
Sacar la lengua. Este es un ejercicio muy sencillo que puede llevarse a cabo en cualquier posición y lo único que debemos hacer es sacar la lengua lo máximo posible durante 10 o 15 segundos y repetir las veces que podamos.
Lengua a la nariz. Este ejercicio es muy simple, sacar la lengua e intentar tocar la punta de la nariz con ella, mantenerse en esa posición por 10 segundos, relajar y repetir.